Los jefes de Estado y Gobierno de la UE buscan en la cumbre que comienza hoy mantener la unidad de acción ante la peor crisis económica que ha afrontado la Europa comunitaria en su historia. Además, los dirigentes comunitarios reafirmarán sus objetivos para la cumbre del G20 en Londres del 2 de abril, en la que van a defender la necesidad de acelerar la reforma del sistema financiero internacional. El Consejo Europeo no prevé más medidas urgentes para reactivar la economía, sino que confía en preservar la unidad entre los Veintisiete para cumplir lo aprobado en la cumbre de diciembre, aunque desde entonces la situación no ha dejado de empeorar.
La UE considera que no necesita más medidas de estímulo fiscal, lo que le pide Estados Unidos, ya que opina que el plan coordinado de recuperación adoptado en diciembre está registrando "buenos progresos", según señala el borrador de conclusiones.

Sin embargo, los Veintisiete no han podido ponerse de acuerdo en tres meses sobre la pequeña parte del plan que será financiada con fondos comunes, un paquete de proyectos urgentes de infraestructuras valorado en 5.000 millones de euros para el bienio 2009-2010.

La presidencia checa de turno de la UE está confiada en lograr un acuerdo en esta cumbre, que comienza a las 15:00 GMT y concluirá mañana.

En cuanto a la cumbre del G20 de Londres, la UE insistirá en "la necesidad de reformar la gestión macroeconómica global y el marco reglamentario de los mercados financieros", origen de la crisis actual, frente a los que piden (sobre todo EEUU) que apuestan por aplazar la reforma y piden concentrarse en superar la depresión económica.

En otros asuntos, los Veintisiete tratarán de avanzar en la preparación de la conferencia de la ONU de diciembre en Copenhague sobre el cambio climático.

Además, se espera que el primer ministro irlandés, Brian Cowen, comience a informar a sus socios sobre cuándo y bajo qué condiciones podría repetirse en su país el referéndum de ratificación del Tratado de Lisboa.