Las empresas de telecomunicaciones que compiten por una financiación de 7.200 millones de dólares (unos 5.500 millones de euros) para la expansión de la banda ancha han pedido a los órganos reguladores que permitan a las compañías que ya tienen licencias gubernamentales solicitar esas ayudas. Las autoridades de Telecomunicaciones e Internet, los órganos reguladores del estado y los grupos de consumidores están haciendo presión para delinear las normas - todavía sin definir - que decidirán cómo repartirán el dinero los reguladores. El Departamento de Comercio de Estados Unidos distribuirá la mayoría de la financiación incluida en el paquete de estímulo de la Administración Obama, valorado en cerca de 800.000 millones de dólares. La parte para banda ancha aspira a llevar esta tecnología a lugares con mala conexión o sin ella.