Las provisiones totales que tenía la banca hasta abril ascendían a 48.689 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 32,6% respecto al mismo periodo del 2008 y pone de manifiesto el esfuerzo que las entidades han realizado en el último año para hacer frente al incremento de la morosidad, mermando su cuenta de resultados, según datos del Banco de España recogidos por Europa Press. Este dato incluye tanto las provisiones genéricas, aquellas que que sirven para afrontar posibles impagos y que dependen de las dotaciones que hace cada entidad según el volumen de créditos que conceda, y las específicas, aquellas que varían en función de los créditos fallidos.