El número de nuevas solicitudes de desempleo de Estados Unidos descendió considerablemente la semana pasada, aunque la mayor parte de esta bajada se debió a problemas técnicos en el procesamiento de las reclamaciones. Este hecho provoca que no se haya podido realizar una lectura exacta sobre la situación del mercado laboral antes de la reunión que la Reserva Federal tendrá los próximos 17 y 18 de septiembre.
Las solicitudes iniciales desempleo cayeron en 31.000 personas a una tasa ajustada estacionalmente de 292.000, según aseguró el Departamento de Trabajo estadounidense en Washington. El dato supone que se alcance el nivel más bajo de reclamaciones desde el año 2006, mientras que las previsiones del consenso de analistas consideraba que se produciría un leve aumento.

Sin embargo, un analista dentro del Departamento de Trabajo aseguró que la caída está bastante relacionada con la implantación del nuevo sistema informático dentro del organismo estadounidense y, por consiguiente, no todas las peticiones pudieron ser tramitadas durante la última semana.

Mientras que la caída en las solicitudes se debe tomar con delicadeza, no cambia la opinión de que los empresarios parecen haber terminado un largo ciclo de despidos elevados que comenzaron alrededor de la recesión entre 2007 y 2009.

Eso ha ayudado a dar forma a la opinión de los trabajadores de la Fed de que el mercado laboral está mejorando y superó las expectativas de que la Reserva Federal iniciará la reducción de su programa de estímulos a la economía durante la próxima semana.