Sergio Ávila analiza las consecuencias de la superación del 3% en la rentabilidad de los bonos con la posible migración desde la renta variable a la renta fija y las ventajas de la pequeña y mediana capitalización en Estados Unidos.

¿Cómo ve la situación de los índices de Wall Street tras el repunte del bono de Estados Unidos a 10 años?

Hemos visto que después de la superación de la directriz bajista que se formó desde enero, los índices americanos se están moviendo en un rango lateral alcista que, efectivamente con la última superación del 3% de la rentabilidad de los bonos, hemos vuelto a ver una pequeña corrección. Este repunte de la rentabilidad en los bonos en principio, aunque a corto plazo no esté influenciándose de manera clara en la renta variable, en algún momento dado debería empezar a verse un cambio de esa renta variable a esa renta fija.

Si bien es cierto, hemos visto si hacemos una media en los últimos 50 años tenemos que la rentabilidad de los bonos a 10 años ha estado en el entorno del 6,47%, a día de hoy el 3% es el nivel psicológico que todos los inversores están teniendo en cuenta y que, por lo tanto, cada vez que nos acercamos a ese nivel, nos empezamos a poner un poco nerviosos y hay que tener esa referencia clara.

El Russell 2000 llegó a máximos en la sesión de este miércoles, ¿ve interesante el índice de pequeñas y medianas empresas por capitalización de estados unidos?

Es el índice que más interesante veo, efectivamente hemos visto esa superación de la resistencia del nivel de los 1609,2 puntos, que era el nivel de cierre que teníamos el día 23 de enero y me parece interesante porque la fortaleza de la economía americana, junto con la reforma fiscal de Trump, beneficia más a las pequeñas y medianas empresas que a las empresas grandes, que son mayoritariamente exportadoras.

El hecho de que el negocio esté interior dentro de estados unidos beneficia más a este tipo de empresas. En este sentido si nos fijamos en el gráfico, vemos que esa superación de esa resistencia nos podría llevar hacia el entorno de los 1630 puntos en primera instancia, incluso me atrevería decir que tendríamos una siguiente referencia en el entorno de los 1723. Por tanto, para mi es el índice a día de hoy más interesante para tener en cuenta.

¿Le preocupa el repunte de la renta fija americana?

Sí, efectivamente es una preocupación que lleva teniendo el mercado desde hace tiempo. Es un nivel del 3% en el que ya empieza a ser interesante poder hacer un cambio de inversión de la renta fija a la renta variable, y además preocupa no sólo por que pueda haber una rotación en las inversiones, sino porque también a la hora de que las empresas puedan financiarse, los costes financieros son más altos. Si una empresa quiere emitir bonos, va a tener que pagar una rentabilidad mayor, que eso al fin y al cabo debería ser negativo en su cuenta de resultados cuando los publique.

Sí que es cierto que son niveles a tener en cuenta, niveles que en principio dan un poco más de incertidumbre y en ese sentido si vemos los gráficos americanos, por ejemplo de SP 500, vemos este rango lateral alcista que nos quitaría la preocupación, si viéramos superaciones de las resistencias y de las directrices de ese cana alcista. Por el momento, cautela en los principales índices, y sí que tendría más fortaleza para mí el Russell que es de pequeña y mediana capitalización que se vería menos afectados en todo esto.

En Europa el euro da tregua frente al dólar por la incertidumbre italiana ¿cree que es el momento de sobre ponderar bolsa europea?

Hay algunos índices que todavía se están viendo beneficiados. Estamos viendo que esa caída del euro beneficia a los países que son más exportadores como puede ser Alemania o incluso Francia. En los gráficos lo podemos ver también, en el DAX todavía podría haber esa ponderación alcista que estamos teniendo desde que empezaron los impulsos a partir de marzo y, efectivamente, esa caída del euro le beneficia. Sí que crea incertidumbre a nivel Europa, sobretodo más a los índices italianos de renta variable porque ya hemos visto que es complicada la formación de gobierno y, además, los partidos que podrían formar coalición están empezando a plantearse unas cosas que pueden ser preocupantes para el mercado.

¿Cree que los inversores deben estar preocupados por el programa político del futuro gobierno de Italia como mencionaba?

Si, ya lo vimos ayer si nos fijamos en el índice italiano, veíamos como esa corrección fuerte de dos días consecutivos se debe a que se empiezan a poner encima de la mesa cuestiones que son difícilmente comprensibles para el mercado. Hemos visto por ejemplo que Forza Italia y el Movimiento Cinco Estrellas, están planteando pedir al Banco Central Europeo que le perdone una deuda de 250 billones de euros, lo cual comienza a ser preocupante y es lo que estamos viendo en el índice italiano a pesar de que había superado máximos históricos, de nuevo vuelve a entrar dentro de ese rango y sobretodo puede ser más  afectado por toda esta cuestión.

En España todos los bancos tienen en cartera bonos italianos, sobretodo Sabadell, mientras que Bankia y BBVA arrastran problemas internos. ¿Cómo ve el sector bancario español?

Hemos visto que el sectorial europeo en general se está comportando peor que los índices de referencia, lo cual podría llegar a dar lugar a pensar que esa divergencia que hay en algún momento se tendría que corregir. Si bien es cierto, esta incertidumbre sobre los bonos italianos a corto plazo no beneficia para nada al sector bancario, de manera que hay que esperar a ver como fluye todo. Si va a haber nuevas elecciones o no, si finalmente hay una formación de gobierno de los partidos más euroescépticos, que podría perjudicar bastante más por lo menos a corto plazo al sector bancario.