Freddie Mac y Fannie Mae, las dos grandes agencias semiestatales compradoras de hipotecas en Estados Unidos, acumulan caídas cercanas al 70% en lo que va del año, después de que hoy perdieran más del 20 y 10%, respectivamente. Mientras el Gobierno estadounidense estudia reformar esas firmas hipotecarias, duramente afectadas por la crisis hipotecaria e inmobiliaria que atraviesa el país, su depreciación se precipitó esta semana cuando el banco de inversión Lehman Brothers aseguró que ambas necesitarían inyecciones de capital multimillonarias en los próximos meses.
Según los cálculos de ese banco de inversión, entre las dos podrían necesitar hasta 75.000 millones de dólares en capital adicional para atender un cambio en las normas contables de esas compañías, aunque cabe la posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos acuerde algún tipo de exención. De tener que recaudar fondos, las compañías, que ya acumulan grandes pérdidas, podrían verse obligadas a vender acciones, lo que diluiría la participación de los actuales accionistas. Sólo durante la sesión de ayer miércoles, los títulos de Freddie Mac bajaron en la Bolsa de Nueva York un 23,8%, y se quedaron en torno a los 10 dólares, un precio similar al que tenían en 1992. Mientras, su firma hermana, Fannie Mae, descendió el 13,1% y cerró la sesión en 13,11 dólares por acción. En lo que va del año, Freddie Mac ha caído en bolsa el 69,88%, mientras que Fannie Mae ha perdido el 67,2%, lo que las convierte en dos de las mayores víctimas empresariales de la crisis generada por las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos y la caída del sector inmobiliario.