Las fusiones y adquisiciones entre empresas se estancarán este año por las restricciones de liquidez en los mercados internacionales derivadas de la crisis de confianza desatada por las hipotecas 'subprime' de Estados Unidos, según un estudio de KPMG. La firma de análisis sostiene que "se ha producido una caída tanto en el número como en el volumen de transacciones", sobre todo en el segmento de las grandes operaciones, que presentan mayores necesidades de financiación que las de menor tamaño.
Según KPMG, "la actual crisis de liquidez, motivada fundamentalmente por la incertidumbre generada en los mercados de capitales, afecta a la financiación de nuevas operaciones", en linea con la desaceleración económica global y de la actividad del capital riesgo. "Hemos asistido a unos periodos históricos en términos de crecimiento, y ahora estamos volviendo a una situación de normalidad, no tan desaforada como en el pasado", marcada por el endurecimiento de las condiciones de financiación y de concesión de crédito por parte de las entidades, indica la firma. BAJADA DE PRECIOS. KPMG pronostica que "será difícil ver a corto plazo tantos procesos de subasta como los vividos anteriormente", y cree que se registrará una bajada de precios en las fusiones y adquisiciones, más prudentes y con una mayor prima de riesgo. "Es posible que los vendedores tengan que reducir expectativas", agrega. En este sentido, vaticina de que en esta época de dificultades aparecerán buenas oportunidades de compra y se acelerarán las operaciones relacionadas con los sectores de materias primas, telecomunicaciones e industria, mientras que se debilitarán las relativas a servicios de consumo y sanitarios. Por regiones, la firma prevé un incremento del número de operaciones en los mercados emergentes, frente al descenso en áreas más desarrolladas. "Los países que denominamos en vías de desarrollo, sobre todo aquellos con capacidad de capitalización, se están convirtiendo en compradores", resalta. Concretamente, KPMG recalca que inversores indios analizan casi todas las transacciones importantes relacionadas con la industria farmacéutica en Europa y Estados Unidos, mientras que los fondos soberanos de países emergentes de Oriente Medio y Asia apuestan claramente por la banca de inversión internacional.