La caída del precio de los alquileres comerciales en las principales calles y la pérdida de valor de la libra esterlina convierten a Reino Unido en un destino cada vez más atractivo para las cadenas españolas del sector textil, que atraviesan tiempos difíciles en su mercado doméstico debido al desplome del gasto de los consumidores, por lo que marcas como Zara, Massimo Dutti, Desigual y Mango cuentan con planes para expandir su presencia en territorio británico durante este año.