La Comisión Europea pretende que todos los bancos del viejo continente cumplan unos requisitos de liquidez mayores a los actuales.  
Estos cambios se pretenden llevar a cabo tras el fracaso de los últimos stress test publicados durante el pasado mes de julio, en los que se pidieron a las entidades el cumplimiento de unos requisitos "muy suaves". Además, la actual crisis del sistema financiero irlandés, ha demostrado que es necesario exigir a los bancos unos requisitos de solvencia, provisiones y liquidez mucho más estrictos para garantizar un correcto funcionamiento del sistema y evitar situaciones como las actuales.

Los stress test realizados sobre los bancos europeos durante este 2010 se centraron en los niveles mínimos de capital necesarios para asumir situaciones críticas, pero no se tuvieron en cuenta los riesgos que supone una falta de liquidez por parte de las mismas. Los reguladores recogerán toda la información necesaria durante los primeros meses del próximo año, según las directrices de la Autoridad Bancaria Europea, el Banco Central Europeo y la Comisión, brazo ejecutivo de los 27 países de la UE.

Plan de Rescate de Irlanda

Irlanda está en conversaciones con la UE y el FMI para recibir una ayuda por importe de 85,000 millones de euros. El principal miedo que existe actualmente en el viejo continente es que dicha situación se contagie a economías como la portuguesa o la española.

Tanto Allied Irish Banks Plc como Bank of Ireland Plc pasaron los stress test. Anglo Irish Bank Corp, no fue objeto de examen. De las 91 entidades examinadas en Europa, hasta cincoespañolas, una griega: el Agricultural Bank of Greece y el alemán Hypo Real Estate Holding no pasaron dichas pruebas.

Estos stress test medían la habilidad de los bancos para afrontar situaciones críticas. Los escenarios que se plantearon incluían una rebaja de rating, por parte de las agencias de calificación crediticias, de hasta cuatro niveles en sus productos de deuda, una caída del 20% en la renta variable europea, caídas en los precios del sector inmobiliario y otros 50 parámetros macroeconómicos.

Muy pronto surgieron las críticas, no sólo por la "suavidad de los requisitos pedidos", sino también porque se concluyó que los bancos europeos "sólo necesitaban" una liquidez adicional de 3,500 millones de euros, lo que suponía la décima parte de las previsiones más bajas realizadas por los analistas.

Según Jonathan Faull, director general de los servicios financieros de la comisión, los próximos stress test "serán mucho más exigentes".

La Autoridad Bancaria Europea, planea poner en marcha los nuevos stress test durante los primeros meses de 2011.