La recuperación económica que se espera en la mayor parte de los países de la OCDE en 2010 no permitirá acabar con la destrucción de empleo durante ese año, cuando se llegará a niveles récord desde la Segunda Guerra Mundial, con 57 millones de desempleados. La crisis económica y financiera se ha convertido en una crisis de empleo porque aunque vemos una recuperación económica, no por el lado del empleo, sintetizó Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) al presentar su informe anual Perspectivas del Empleo.