Hacia finales del mes de marzo y comienzos del presente mes de septiembre, el cruce se ha recuperado parcialmente a las bajas desde comienzos de febrero pasado, iniciadas en torno a los 1.37 dólares, y ha sido así como los precios lograron testear esta semana valores máximos de 1.32 dólares por euro. 

Sin embargo, desde nuestra perspectiva técnicas, entendemos que el movimiento de avance de las últimas semanas, más precisamente desde los mínimos de 1.274 dólares a los máximos de 1.32 dólares, forma parte de un movimiento en contratendencia. Es decir, creemos que el avance es de carácter temporal, que incluso el mismo pudo haber culminado a los máximos ya testeados de 1.32 dólares, para finalmente ahora la baja del Euro frente al dólar quede nuevamente retomada como tendencia principal.



Nuestra atención de corto plazo actualmente estará centrada al soporte de 1.297-1.29 dólares, ya que un quiebre de esta zona será el detonante para confirmar la reanudación bajista en los precios y así llevar a estos, no sólo de regreso hacia los mínimos de 1.275-1.274 dólares en el corto plazo, sino incluso hacia niveles inferiores para adelante, desde donde se deprenden objetivos de 1.25-1.245 dólares, al menos.

Actualmente sólo en caso que el Euro revierta desde las instancias actuales al alza nuevamente y con ello se origine un quiebre alcista de la zona de 1.32 dólares, nuestra visión favorecida a la baja para el cruce debería ser postergada.

En efecto, bajo esta posibilidad que el Euro logre recuperar las pérdidas del último viernes y así llevar los precios por encima de la zona de 1.32 dólares, estaremos asumiendo que estos podrían extender el avance hacia escollos más altos de corto plazo en torno a 1.33-1.334 dólares (61.8% de fibonacci a la baja desde 1.37) y recién desde esas instancias poder retomar la baja como tendencia principal hacia las próximas semanas y con objetivos inferiores a la zona de 1.274 dólares. Veamos…

Por Ruben J. Ullúa – Asesor y Analista de Mercados Financieros