Primero fue Irlanda, después Portugal y ahora España. El efecto contagio vuelve a correr como la pólvora entre los llamados periféricos y hace que la prima de riesgo española suba hasta los 201 puntos básicos, con el bono a 10 años en el 4,39%. Todo ello ha fomentado que el Ibex35 se tornara en negativo y que pone en juego los 10.400 puntos.



Cuando cae uno… caen los demás. Si Irlanda sorprendía al mercado durante esta semana cuando su prima de riesgo se disparó por encima de los 500 puntos básicos, el miedo se instaló también en el riesgo país de Portugal que repuntaba hasta los 400 puntos básicos y ahora le toca a España.

La prima de riesgo española sube durante esta mañana hasta los 201 puntos básicos, con el bono a 10 años en el 4,39%. El de dos años, por su parte, eleva su rentabilidad hasta el 2,55%, cuando hace una semana superaba por los pelos el 2%. Esta desconfianza se extiende a Grecia, cuyo bono a 10 años está en el 11%, mientras que el irlandés supera el 7,4%, por el 6,4% que muestra el portugués.

Gráfico rentabilidad del bono español a 10 años



Un escenario de tensiones en los periféricos que ha terminado con el dominio de los alcistas durante los primeros compases de la sesión en el selectivo español para dar entrada a las órdenes vendedoras. El Ibex35 se deja un 1,21% hasta cotizar por debajo de los 10.500 puntos.

El selectivo se tiñe prácticamente de rojo cuandoSacyr Vallehermoso pierda un 3,37%, Telecinco se deja un 3,23%, Grifols cede un 2,26%. Caídas también entre el sector financiero, Banco Sabadell desciende un 2,10%, Banco Popular cae un 2,09%, Bankinter baja un 1,97% mientras Banesto cede un 1,63%.

Tono mixto para los dos grandes bancos, mientras BBVA consigue nadar a contracorriente con un 0,12% de subida, las acciones de Banco Santander pierden un 1,60%. Números rojos también para Iberdrola que cede un 1,67%, Repsol YPF baja un 1,42% mientras Telefónica cotiza con descensos del 0,97%.