El jefe del Departamento de Investigación del IEB, Lorenzo Dávila, asegura que los niveles alcanzados por la prima de riesgo unidos a la rentabilidad exigida a nuestra deuda han colocado a España en una ‘quiebra técnica’. Reclama, además, medidas por parte del BCE, el único capaz de poner fin a una crisis de confianza, y pide al nuevo gobierno de España que adelante sus planes económicos de cara a tranquilizar a los mercados.

‘No creo que la prima de riesgo sea ésta. Los especuladores están tomando posiciones cortas. Es una situación de quiebra técnica’, ha asegurado el responsable del Instituto de Estudios Bursátiles. Bajo su punto de vista, se podría aprobar a nivel europeo una norma –al estilo de la renta variable para el sector financiero- en la que no se permitiera la entrada de cortos dentro de la renta fija de los estados. Obviamente, ‘hay quien está sacando tajada’, aunque Dávila no considera que dar a conocer los nombres de estos inversores ayudara a solucionar el problema.

El resultado de todo esto es una subasta de deuda que ha desatado todas las alarmas. El Tesoro Público ha colocado cerca del máximo previsto en 3.000 millones de euros a una rentabilidad del 5,2%, nada desdeñable teniendo en cuenta que hace tan sólo una semana ésta se encontraba en el 2,3% y es superior a la exigida a estos mismos títulos en Atenas.

Lorenzo Dávila sostiene que es el Banco Central Europeo el que lleva marcando las primas de riesgo desde agosto y es por ello por lo que su nuevo presidente, Mario Dragui, ‘podría acabar con esta situación de la noche al día’ bajando los tipos de interés a cero. La solución está en manos europeas, por tanto, a través de la compra de manera oficial –y no como se viene realizando actualmente- de deuda soberana de países con problemas, de una rebaja de los tipos de interés y de la aprobación, sobre todo, de un quantitative easing europeo, según señala el IEB.

Alemania sigue negándose a la toma de cualquier medida de peso para atajar la crisis ‘sistémica’, como decía Durao Barroso, que vive Europa y es, además, ‘la única beneficiada de esta situación’. Afirma Dávila que el gobierno dirigido por Angela Merkel está creando ‘un riesgo latente’ que ‘podría estallar’ en cualquier momento y perjudicar tremendamente al propio Berlín. Su deuda pública es superior a la suma de la española y la italiana unidas y alcanza el 83% del PIB, aunque lo cierto es que ahora le está saliendo mucho más barato financiarse: en el año 2009, sus bonos a diez años contaban con una rentabilidad del 3,23%, ahora se les exige el 1,92%. España, por su parte, coloca su deuda en el entorno del 70%.


Cambio de gobierno
Para el jefe del Departamento de Investigación del IEB, el presidente electo, Mariano Rajoy, debería haber anunciado ya una serie de medidas con el objetivo de tranquilizar a los mercados, así como dar nombres sobre las personas que conformarán su nuevo equipo económico. La apuesta personal de Dávila pasa por Luis de Guindos, ex secretario de Estado de Economía con Aznar, al afirmar que ‘dormiría un poco más tranquilo con él, al menos, como secretario de Estado’. Habla de un perfil tecnócrata o bien algo más político pero con claras convicciones económicas, algo fácil de encontrar dentro de las filas populares porque, en su opinión, ‘el PP tiene suficientes alfiles como para formar un equipo potente económico’.

Dávila recomienda al nuevo ejecutivo apostar ‘los impuestos sonoros’ como el IVA, uno de los más bajos de la eurozona, o por el que se refiere a las rentas sobre el ahorro. ‘El otro camino’, sostiene, ‘son los recortes por lo que lo óptimo sería una combinación de ambos’.