La decisión de la OPEP de mantener su cuota de producción en la reunión que celebró el jueves en Viena no fue ninguna sorpresa y la prioridad del grupo se concentró en el cumplimiento de recortes ya establecidos, señala Harry Tchilinguirian de BNP Paribas. "Dada la reciente alza sobre los 60 dólares  por barril y una economía global en recesión, no habría sido posible justificar nuevos recortes". No obstante, un factor crucial en la mente de los miembros de la OPEP será reconciliar los actuales precios del crudo de 60 dólares por barril con las expectativas de un caída del crecimiento económico mundial de un 2%, añade Tchilinguirian. "Cuando pasamos y nos mantuvimos sobre los US$60 por barril durante 2007, la economía mundial estaba creciendo a una tasa del 5%. Un regreso tan rápido a estos niveles de precio genera la preocupación de un feedback negativo sobre la economía". Hace unos momentos, el contrato del crudo Brent para entrega en julio subía 6 centavos a 62,56 dólares por barril en la bolsa ICE Futures, mientras que el contrato del crudo a julio en la Nymex escalaba 1 centavo a 63,46 dólares por barril.