El oro cerró la sesión de ayer con una caída del 5,5 % en los 1.757,3 dólares la onza en la Bolsa Mercantil de Nueva York.

Con la paulatina recuperación del apetito por el riesgo el oro ha perdido la barrera psicológica de los 1.800 dólares.

Además, esta caída del 5,5% supone el mayor descenso porcentual en un solo día desde marzo de 2008.

Los contratos de oro más negociados esta tercera jornada de la semana, los de vencimiento en diciembre, restaron unos contundentes 104 dólares por onza al precio del martes, el segundo mayor retroceso en dólares de la historia del metal precioso en ese mercado -en enero de 1980 restó 143 dólares en un sólo día-.