La mayoría de los bancos europeos están razonablemente en forma en lo relativo al capital y podrían soportar una prueba de estrés similar a la llevada a cabo en Estados Unidos, dice Deutsche Bank. Prefiere bancos con mayor cuota de mercado y con grandes historias de refinanciación. Se decanta por BNP Paribas, National Bank of Greece y Banco Santander, en los que recomienda comprar. En cuanto a los segundos, prefiere UBS, Dexia y Lloyds Banking Group, todos ellos con recomendación de comprar. A pesar de todo, dice que las acciones de los bancos europeos no son particularmente baratas.