La inflación tocará fondo en el de julio con una caída del 1,5% en tasa interanual y empezará a repuntar suavemente desde entonces por la reversión del efecto base de la energía, según se desprende del último Observatorio de Inflación elaborado por el Servicio de Estudios del BBVA. De esta forma, la inflación volverá a registrar tasas positivas antes de que acabe el año y cerrará el mes de diciembre en el 1% en tasa interanual, lo que hace que los riesgos de deflación estén "acotados" y que no quepa esperar retrasos en el gasto de consumo derivado de expectativas bajistas de precios.