El Ibex 35 arranca la semana prácticamente plano, en los 15.028 puntos, al subir un inapreciable 0,04 por ciento. La indefinición y la falta de tendencia se apodera de un mercado marcado por la evolución alcista del crudo y la fortaleza del euro. La clave este lunes está en el sector bancario, con las cuentas de Bankinter, por un lado, y por otro, la nueva fase que se abre en la compra de ABN Amro, tras el cambio en la oferta del consorcio por la entidad. No mejoran la OPA de 71.000 millones de euros, pero pagarán un 93 por ciento de esa cantidad en efectivo –frente al 79 por ciento anterior-.
Los inversores despiertan con un sector muy claro al que dirigir sus miradas: el bancario. Y es que la puja por el holandés ABN Amro ha dado una nueva vuelta de tuerca. El consorcio encabezado por Royal Bank of Scotland ha anunciado su oferta revisada por el banco holandés que, al igual que la anterior, valora a éste en 71.100 millones de euros 38,40 euros por acción -pero el pago en efectivo ascenderá al 93 por ciento, frente al 79 por ciento previo-. El consorcio pone sobre la mesa 35,60 euros en efectivo y 0,296 acciones de RBS. Además, la nueva oferta excluye la filial estadounidense de ABN, LaSalle, cuya venta al Bank of América fue legal, según ha dictaminado el Supremo holandés. Los títulos del español Santander – que forma parte del consorcio- suman un 0,21 por ciento y se colocan a 14,29 euros. Según Jordi Falgueras , analista de Gaesco, “el consorcio tiene capacidad de pagar algo más que Barclays teniendo en cuenta que el objetivo es romper ABN Amro en trozos”. Atención también en el sector bancario a los títulos de Bankinter, que se dejan un 0,30 por ciento, tras comunicar que ha logrado un beneficio neto atribuido de 251,14 millones de euros hasta junio, lo que supone un incremento del 113,48 por ciento respecto al registrado en el mismo período del año anterior. Una importante mejora que se explica por una plusvalía de 111,2 millones de euros procedente de la venta del 50 por ciento de su unidad de seguros de vida a Mapfre -sin esos extraordinarios, el beneficio habría crecido un 26,8 por ciento-.