Es improbable que se adopten medidas de calado para abordar el considerable déficit presupuestario estadounidense en los próximos 18 meses, lo que deja a los inversores ante una gran incertidumbre incluso aunque siga habiendo crecimiento económico y se haya resuelto la crisis de la deuda europea, advierte Stephen Walsh, director de inversiones de Western Asset Management.
Walsh, que supervisa la gestión de más de 433.000 millones de dólares en activos de renta fija en Western, la mayor gestora de renta fija internacional de Legg Mason, declara tener dudas de que los actores políticos de EE.UU. sean capaces de apaciguar los temores de los mercados respecto al déficit e implantar reformas estructurales que favorezcan el crecimiento antes de marzo o abril de 2013, varios meses después de las elecciones presidenciales.

«Demócratas y republicanos no se ponen de acuerdo en nada y las políticas que se han propuesto hasta ahora son muy a corto plazo», declara. «Es muy poco probable que ocurra algo importante antes de las elecciones de 2012 y el nuevo congreso no estará en marcha hasta enero de 2013. Cuando por fin se pongan en marcha, es dudoso que puedan consensuar medidas para abordar la situación presupuestaria antes de marzo o abril de 2013. Esto es un gran motivo de inquietud para los mercados y a nosotros nos deja en una situación de considerable incertidumbre durante un extenso periodo de tiempo».

Walsh declara que Western no cree que las medidas tomadas hasta ahora —una bajada de impuestos excepcional y temporal dirigida a determinadas áreas— tengan implicaciones a largo plazo para el crecimiento. Por el contrario, declara que es necesario que haya un acuerdo entre los partidos para tomar medidas de largo alcance que estimulen la economía de EEUU, más que para orientarse hacia políticas fiscales de austeridad.

«Los partidos necesitan ponerse de acuerdo para implantar medidas a largo plazo, lo que significa una verdadera reforma estructural tanto en los programas de gasto social como en las políticas fiscales que están más orientadas hacia el crecimiento» declaró. «Nos gustaría que bajaran los tipos del impuesto de sociedades y que hubiera tipos únicos y reducidos en el impuesto sobre la renta de la personas físicas. Necesitamos unas políticas fiscales concebidas para apoyar el crecimiento y no la austeridad».

A pesar de los persistentes temores en relación con las cuentas públicas, Walsh cree que la economía estadounidense debería evitar la recesión en 2012, aunque considera que el crecimiento seguirá siendo débil. «Nuestra previsión es que la recuperación en los EEUU y en todo el mundo continuará, aunque a paso lento», señaló. «En EE.UU. esperamos un crecimiento del 1-2% en la primera parte de 2012. Los riesgos bajistas han aumentado de forma bastante considerable, pero no vemos en ello una recaída en la recesión».