La fusión de Unicaja y la Caja Castilla-La Mancha (CCM), que daría lugar a una de las primeras cinco cajas de ahorro españolas, estaría pendiente de contar con unos 1.000 millones de euros a fondo perdido y un préstamo de 1.000 a 2.000 millones más a un interés cercano al 0 por ciento.

Fuentes del sector han apuntado a Efe de que en esos términos iría la propuesta económica efectuada al Banco de España repartida en distintos apartados, que en algunos casos no está plenamente concretada, sino que está abierta, pendiente de una auditoría o cuantificación, y que incluiría varías fórmulas.

También se plantea una salvaguarda, de forma que si se produjeran ayudas a otras entidades financieras, sea con un tratamiento similar para que si en futuros casos se establecen mejores condiciones, se mejoren también a la resultante de esta fusión, según las fuentes, que precisan que se espera la respuesta a la propuesta presentada, aunque habría algunas reticencias iniciales.

Otra opción barajada es la de desprenderse de los productos considerados "tóxicos" que pudieran existir, en vez del dinero a fondo perdido.

Respecto al préstamo, sería con un interés del 0 por ciento o próximo a esa cifra, según el análisis contable o las necesidades finales que se consideren y podría estructurarse en distintos tramos.