El Producto Interior Bruto (PIB) francés se contraerá un 1,5% en el año 2009 y el déficit público llegará al 5,6% alcanzando la cifra récord de 103.800 millones como consecuencia de las medidas adoptadas por el Estado francés para relanzar la economía en un contexto de crisis internacional. El Gobierno galo baraja además una destrucción de 290.000 puestos de trabajo. Estos son los datos que figuran en la versión corregida del proyecto de ley de finanzas que los titulares franceses de Economía, Christine Lagarde, y Presupuesto, Eric Woerth, presentaron hoy en el Consejo de Ministros con las nuevas previsiones macroeconómicas que recogen el nuevo escenario de crisis.