El deuda de las entidades españolas con el Banco Central Europeo (BCE) volvió a crecer en junio hasta los 70.703 millones de euros, un 50% más que hace un año y la tercera cifra más alta desde 2008, según datos del Banco de España.

Este importe es el saldo vivo que las entidades residentes en España aún tienen pendiente de devolver al BCE como consecuencia de la financiación que el instituto emisor les ha concedido.