La Comisión Europea presentó hoy una estrategia para fomentar el desarrollo y el uso a gran escala de vehículos limpios que evita decantarse decididamente por el coche eléctrico, una de las prioridades de la presidencia española de la UE, y defiende todas las tecnologías verdes, como el hidrógeno, el gas o los carburantes menos contaminantes. La estrategia carece de dotación presupuestaria. El vicepresidente de la Comisión y responsable de Transportes, Antonio Tajani, admitió que algunos países como España, Francia, Alemania, Portugal y Dinamarca quieren apostar por el coche eléctrico, pero recordó que otros como Reino Unido o República Checa están a favor de que haya diversos modelos de vehículos poco contaminantes.