La Comisión Europea acusó hoy a las empresas farmacéuticas de utilizar diversos métodos para retrasar o incluso bloquear la comercialización de medicamentos genéricos con el objetivo de mantener un alto nivel de ingresos. Estas prácticas, según denunció el Ejecutivo comunitario, costaron a los sistemas sanitarios cerca de 3.000 millones de euros entre 2000 y 2007 o un 20% de gasto extra, según una muestra en 17 países. Estas conclusiones aparecen recogidas en el informe final elaborado por Bruselas sobre la competencia en el sector farmacéutico. A partir de los datos de este estudio, la Comisión anunció ya este miércoles la apertura de una investigación formal contra la farmacéutica francesa Les Laboratoires Servier y varios fabricantes de genéricos por cerrar acuerdos ilegales cuyo objetivo era dificultar la comercialización del perindopril genérico, un medicamento cardiovascular creado por Les Laboratoires Servier.