La ausencia de datos macroeconómicos de calado podría llevar a los inversores estadounidenses a mantener la calma y a recoger los beneficios cosechados durante la jornada del pasado viernes. En estos momentos y a menos de una hora de que abra el principal mercado del mundo, el futuro referenciado al Dow Jones de Industriales cede un 0,01% a 13.423 puntos, el del S&P 500 gana un 090% a 1.521 puntos mientras que los futuros del Nasdaq 100 avanzan un 1,22% a 1.932 puntos.
Las alzas de las plazas europeas se producen tras el rebote del viernes de Wall Street después de tres jornadas consecutivas de pérdidas. Sin embargo, esto no bastó para evitar que el mercado estadounidense se anotara su mayor caída semanal en unos tres meses, ya que ha crecido el temor entre los inversores estadounidenses a que la FED no reduzca los tipos de interés a corto plazo. En el plano empresarial, Bristol Myers Squibb y su socio ImClone Systems podrían subir tras anunciar que la FDA revisará con carácter prioritario su anticancerígeno Erbitux para cáncer de colon. Hoy la jornada será parca en noticias macroeconómicas y empresariales, por lo que los inversores prestarán especial atención a los movimientos de las plazas extranjeras, a la espera del dato de inflación que se publicará el viernes, para comprobar si las ventas de la pasada semana fueron excesivas. El jueves el Departamento de Trabajo publica su índice de precios de producción, mientras que el viernes se conocerá el índice de precios al consumo. Los inversores perciben que la evolución de la inflación hace menos probable que la Fed baje los tipos de interés. Además de provocar una caída en la bolsa la semana pasada, los temores a la inflación llevaron al rendimiento de los bonos del tesoro a 10 años por encima del 5%, un nivel que no había alcanzado desde el pasado verano. Los rendimientos de los bonos a 10 años, que se mueven en la dirección contraria a los precios de los bonos, subían del 5,11 al 5,12% el lunes.