La bancarrota no es inevitable para la automovilística, según el nuevo jefe de la empresa estadounidense, quien, a pedido de la Casa Blanca, debe lograr más concesiones de los tenedores de bonos y trabajadores sindicalizados de la empresa. El ejecutivo afirmó que intenta cumplir con el pedido del Gobierno de actuar con más rapidez. La Casa Blanca dio como plazo 60 días para que le muestren los resultados. "Planeamos tener el trabajo listo. Preferimos hacerlo fuera del proceso de bancarrota", dijo Henderson. "Si no podemos hacerlo fuera de un proceso de bancarrota, lo haremos dentro del mismo", agregó.