El consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, advirtió veladamente al responsable del Tesoro británico, Alistair Darling, de que la entidad podría dar marcha atrás en sus planes para construir su sede londinense, valorada en 1.500 millones de libras (1.665 millones de euros), si no remiten las presiones del Gobierno hacia el sector financiero, según informa el diario 'Telegraph'.