El ex presidente de Grupo SOS y primer accionista de la compañía alimentaria, Jesús Salazar, ha solicitado concurso voluntario de acreedores para la sociedad Unión de Capitales, de la que es consejero delegado y a través de la cual controla un 10,56% del capital de la firma propietaria de los aceites Koipe y Carbonell
La solicitud de Unión de Capitales se encuentra actualmente en fase de subsanación en los juzgados de lo mercantil de Madrid, según informaron a Europa Press en fuentes jurídicas, que afirmaron que "posiblemente" será admitida a trámite. Además, el Juzgado de lo Mercantil número 10 ha declarado en concurso voluntario de acreedores a la sociedad Corporación Industrial Salazar 14, controlada por el ex vicepresidente de SOS, Jaime Salazar.

El ex ejecutivo de SOS posee un 90,197% del capital de esta sociedad a través de la firma Alvan, que también ha sido declarada en concurso por el Juzgado de lo Mercantil número 1.  Las fuentes consultadas por Europa Press afirman que en breve se admitirá a trámite la suspensión de pagos de otra sociedad vinculada a Alvan, Carranza Gestión Patrimonial, que sólo está pendiente de que sea firmada por los administradores judiciales.

Previsiblemente, los procedimientos de Alvan y las vinculadas Corporación Industrial Salazar 14 y Carranza Gestión Patrimonial serán acumulados en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Madrid. Las fuentes apuntaron que "a lo mejor" se solicita también la acumulación de la sociedad Unión de Capitales.

Estas sociedades mantendrán las facultades de administración y disposición de su patrimonio, pero sometidas a la intervención de la administración concursal, que en el caso de Alvan está formada por el auditor Benito Agüera, el abogado Javier Díaz Gálvez y por Banco Popular como acreedor.

ACCIONES PIGNORADAS

Con la suspensión de pagos, los ex ejecutivos de SOS podrían estar buscando retrasar la ejecución de acciones aportadas en garantía en diversos préstamos, después de que Ahorro Corporación se hiciera a finales de mayo --con la oposición manifiesta de los ex ejecutivos-- con un paquete de 815.936 acciones de SOS propiedad de Unión de Capitales (Jesús Salazar) y con 749.461 títulos propiedad de Alvan (Jaime Salazar).

Tras la ejecución de estos títulos, los hermanos Salazar suman una participación del 26,3% en SOS. En concreto, Jesús controla un 16,729% del grupo a través de Unión de Capitales (10,56%), Demi Stone (2,88%), Inversiones Patrimoniales Sabe (1,66%) y Asesoría Financiera Madrid (1,62%), mientras que Jaime ostenta el 9,65% a través de Alvan (4,32%) y de Corporación Industrial Salazar 14 (5,33%).

El cese de los hermanos Salazar se precipitó después de que el consejo de administración conociera que habían transferido en 2008 un total de 204 millones de euros a una sociedad vinculada a ambos, a los que se suma otra disposición de fondos por 25 millones en el primer trimestre de 2009.

La transferencia de los 204 millones de euros fue formalizada en forma de crédito por el consejo de administración --aunque el acuerdo fue posteriormente revocado--, con el voto en contra de los consejeros Daniel Klein y Lucas Torán. Ambos presentaron además una impugnación de acuerdos sociales que ha sido admitida a trámite por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid.

Como consecuencia de estas operaciones, SOS tuvo que reformular las cuentas del pasado ejercicio, que arrojaron unas pérdidas netas consolidadas de 190 millones de euros por la provisión realizada para cubrir la disposición de fondos. El consejo de administración ha anunciado que la compañía presentará una querella contra los Salazar por presuntos delitos de apropiación indebida y administración fraudulenta, entre otros.