El grupo holandés de servicios financieros ING dejará de operar en 10 de los 48 países en los que actualmente está presente en el marco de su plan de racionalización y reducción de costes, que contempla la venta de entre 10 y 15 negocios no estratégicos en los próximos 3 ó 5 años, lo que podría reportar a la entidad entre 6.000 y 8.000 millones de euros. España no está entre los países abandonados.
El consejero delegado de ING, Jan Hommen, confirmó los planes del grupo holandés en el transcurso de una conferencia bancaria celebrada en Francfort y precisó que la venta de estos negocios no estratégicos se llevará a cabo en los próximos tres o cinco años "si las condiciones del mercado lo permiten".

ING ya adelantó el pasado mes de abril su intención de simplificar la organización del grupo con el objetivo de reducir los riesgos para la entidad y potenciar su negocio bancario en Europa.

De este modo, la estrategia del grupo holandés prevé concentrar sus esfuerzos en aquellas regiones donde la entidad ocupa una posición de liderazgo o bien cuenta con atractivas oportunidades de crecimiento.

En este sentido, ING mostró su intención de reducir sus actividades de banca comercial en Ucrania, mientras que examinará sus operaciones de seguros en China y Japón. Por contra, planea fortalecer sus operaciones en Polonia, Rumanía y Turquía.

Por otro lado, Hommen destacó que la entidad ha logrado ya una reeducción de costes de 231 millones de euros, lo que representa casi el 25% del objetivo de 1.000 millones de euros fijado para 2009.