El secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, aseguró hoy que el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña podría haber puesto en peligro la seguridad de suministro y los precios energéticos si no se hubiera realizado en este momento, caracterizado por un exceso de capacidad en el sistema eléctrico. "Tenemos una capacidad instalada que supera las necesidades de consumo y permite hacerlo (el cierre de la planta) sin poner en riesgo la capacidad de suministro y los precios de mercado", afirmó Marín en una comparecencia ante la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados.