Es paradójico cómo el valor que acumula un mayor número de posiciones cortas –ahora que estamos en la ‘antesala’ de la decisión por parte de Bruselas & CNMV- es también el que ha encabezado el rally alcista del último medio año. Actualmente, Indra se encuentra tocando techo pasados ya los 10 euros y quizás sea momento de pensar en vender. 

Es lo que argumentaba el Departamento de Análisis de Renta 4 hace algunas semanas teniendo en cuenta varios aspectos, entre ellos, “los nuevos máximos marcados desde los mínimos de junio” y que “marcan proximidad al punto de inflexión”. Indra, a pesar de la corrección superior al 3% que acumula este año, ha protagonizado una espectacular subida del 37% en los últimos seis meses.



“Junto con Inditex y Ferrovial es el único valor del Ibex 35 que marca máximos. Se observa cómo en la zona entre 10 y 10,5 euros confluyen muchas referencias importantes”, aseguran los expertos.

La cuestión es que toda esta subida, Indra la ha realizado llevando a cuestas una pesada carga. Las posiciones cortas representan el 7,79% de su capital en bolsa y es el primer valor del selectivo en el ránking desde este punto de vista. Le siguen, con distancia BME (3,52%) y Bankinter (3,5%).

Ramón Forcada, director de Análisis de Bankinter, reconocía que algunas “oportunidades de inversión” pasan precisamente por Indra, junto con “Santander, BBVA e Inditex, que están muy internacionalizadas”. Más aún, decía Forcada, cuando el Ibex 35 presenta un “potencial” de revalorización del 15%.

No obstante, a un año vista, las recomendaciones de los brókeres dejan bastante que desear sobre este valor. Desde el pasado mes de noviembre cuando Société Générale mejoraba el precio objetivo para la compañía hasta los 9,50 euros, las opiniones de las casas de análisis han ido a la baja. Cheuvreux y Crédit Suisse hablan de ‘infraponderar’ los títulos de la compañía, mientras que el bróker de UBS apuesta por mantenerse ‘neutral’ con un precio objetivo de 8,90 euros por acción.