Inditex obtuvo un beneficio neto de 1.366 millones de euros en el primer semestre de su ejercicio fiscal, lo que supone un aumento del 9% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según ha informadoInditexa la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las ventas se situaron en 11.671 millones, un 11,5% superiores a las del mismo periodo de 2016.

Las ventas comparables aumentaron un 6% y fueron positivas en todas las zonas geográficas.

Las ventas en tienda y online a tipos de cambio constantes han aumentado un 12% en el período desde el 1 de agosto hasta el 17 de septiembre de 2017.

El margen bruto se situó en 6.582 millones, un 11% más, y representa el 56,4% de las ventas.

El resultado operativo (ebitda) del primer semestre se situó en 2.292 millones, un 9% superior al mismo periodo del año anterior.

El resultado de explotación (ebit) se situó en 1.744 millones, lo que también supone un incremento del 9%.

Inditex distribuirá un dividendo de 0,34 euros por acción el próximo 2 de noviembre, como dividendo ordinario complementario y dividendo extraordinario del ejercicio 2016.

El beneficio neto obtenido entre febrero y julio supone un beneficio por acción de 0,439 euros.

La compañía también ha informado de que el lanzamiento de la venta online global está en línea con el programa previsto para 2017, con la lanzamiento de la venta online de Zara en la India previsto para el 4 de octubre.

 

Así las cosas, los resultados de la compañía gallega están algo por debajo de las estiamciones de los analistas.

Los analistas consultados por Reuters esperaban que las ventas de Inditex entre febrero y julio subieran un 11,4% mientras que en el arranque del año.

Preguntados por la agencia, los analistas estimaban que el tipo de cambio desfavorable habría presionado también ligeramente sobre el margen bruto del grupo y habría frenado el crecimiento del ebitda a un 10,8% hasta junio.

Los indicadores técncios de la zona premium de Estrategias de Inversión le dan una puntuación a Inditex de 2 sobre 10, compañía que se encuentra en fase bajista, con una volatilidad decreciente tanto a medio como a largo plazo.