Tras cerrar el viernes la semana más volátil de sus historia y anotarse el mayor rebote desde sus 18 años de vida (14,4%), ¿qué ha sido del Ibex 35 esta semana? Los miedos de los países periféricos, los achaques de la moneda única y la falta de solidaridad en la Unión Europea con Alemania a la cabeza han vuelto a montar al índice en una montaña rusa técnica. A esto hay que añadirle que la volatilidad, que se acentuará previsiblemente hoy con la doble hora bruja, no le deja subir a coger aire y todo apunta a que seguirá hundiéndose pero, ¿hasta dónde?
Si lanzamos una mirada a los principales índices del Viejo Continente en esta semana observamos al CAC 40 dirigiendo el cotarro. A cierre del jueves, el índice galo llevaba perdido en la semana un 8,05%, siguiéndole el EuroStoxx (-7,11%), el Ibex 35 (-7,09%) y el Dax (-6,14%). Pero que estos espejismos no nos nublen la vista. El selectivo nacional lleva más crudo el 2010. Por ejemplo, el EuroStoxx ha caído un 14,85% en lo que va de año, el Cac un 14,49% y el Dax tan sólo un sorprendente 2,98%, en cambio, el Ibex 35 ya dice adiós con la mano y de lejos a un 23,67% de recorrido.


Llegados aquí, ¿qué niveles deberíamos controlar?

En el caso del EuroStoxx Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse fija un primer soporte en “2.400 puntos y, en caso de perderlo podríamos ir a buscar los 2.250 puntos, zona clave para el índice” pues, de perderla “podría buscar los 2.130 puntos”. En el CAC 40 “podríamos asistir a cesiones de precios hasta niveles de 3.130-3.220 puntos. Por debajo de dichos niveles los soportes los encontramos en 2.800 puntos y en los mínimos del año pasado en 2.490 puntos”.

Mejor panorama presenta el Dax alemán que ha aguantado el tipo a pesar de la que estaba cayendo por culpa de las decisiones tomadas en el seno del gobierno de su país. Este indicador “tiene un soporte importante en torno a 5.500 puntos, pero su pérdida podría provocar caídas a la banda de los 4.500-4.630 puntos”, según el analista de Hanseatic Brokerhouse.

Ya a principios de año Martín fijaba el primer objetivo de nuestro Ibex 35 en torno a los 9.250, zona que ya ha tocado. Ahora “se aproxima mucho a la segunda zona de objetivos en 8.800 puntos” y, ¡atención! en caso de perder este escalón, “se abriría la puerta a nuevos objetivos bajistas en torno a los mínimos del año 2009, debido a que al mercado americano todavía le queda bastante recorrido bajista, no descarto que se pierdan esos 8.800 puntos”.

Además, esto no parece tener fin. Según José Luis Manzanares, director de Productos y Mercados, “no hemos tocados suelo, ni mucho menos”. Este experto mira al mercado americano porque “probablemente el futuro del S&P 500 tiene un suelo en los 1.080 puntos, que cuadrarían con los 8.800 del Ibex 35 y los 2.550 del EuroStoxx 50”.

Por su parte, Gabriel Montalto, director en España de Hanseatic Brokerhouse, observa que “en el Ibex 35 tenemos mínimos crecientes desde la zona de 8.800 hasta los 9.000 puntos y, en caso de perder los 9.000 puntos, podría ir a visitar los 8.500 puntos”. Es más, cuenta que “el movimiento comenzado puede llevarnos a los 7.800 puntos y, en caso de rebote, podríamos ver los 9.700-9.800 puntos”. Es por ello que aquellos que claman a los 10.000 puntos, ya pueden ir despidiéndose de ellos. El hijo pródigo no volverá en el corto plazo, según el analista. Ahora, ¿de qué hilo pende el selectivo nacional? Uno de ellos lo maneja el mercado de divisas pues, “si el euro volviese a la zona de 1,26-1,27 puntos, traería tranquilidad al mercado”, dice Montalto.

Para colmo, las nubes no se disipan en el medio plazo pues “las medias móviles de 200 y 60 sesiones se encuentran cruzadas a la baja y, en tanto en cuanto esto siga siendo así, la tendencia en el medio plazo seguirá siendo bajista”, corrobora Juan Enrique Cadiñanos, codirector de EJD Valores. Este experto sólo ve un posible cambio de tendencia “propiciado por una superación al cierre de los 10.000 puntos, pudiendo dar margen de subida a los 11.000-11.500 y por encima de los 12.000 puntos”. Aún así, descarta esto a priori “ debido a las tensiones que tenemos en la Unión Europea”.