Grecia tiene un año para tomar medidas fiscales que aseguren que su calificación crediticia siga siendo al menos de "A" y por tanto sus bonos públicos puedan utilizarse como garantía en las operaciones de refinanciación del Banco Central Europeo, dijo un alto cargo del BCE en una entrevista publicada el lunes.  "A partir de ahora, un estímulo fiscal adicional sería más dañino que beneficioso", dijo Lorenzo Bini Smaghi, miembro del consejo ejecutivo del BCE, al diario La Stampa.  "Hay que corregir las cuentas públicas tan pronto como sea posible", señaló Bini Smaghi. "Los tipos de interés a largo plazo subirán antes o después".