El Gobierno aprobó hoy la modificación del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que eleva en 2008 la reducción por obtención de rendimientos del trabajo y las distintas cuantías del mínimo personal y familiar, y aprueba la nueva escala estatal y complementaria. La deflactación consiste en elevar los tramos de la tarifa del Impuesto en consonancia con la inflación para evitar que los contribuyentes pierdan poder adquisitivo ante las posible subidas de precios.
De esta forma, el Gobierno ha actualizado en un 2% la tarifa del impuesto, del mínimo personal y familiar y de la reducción por rendimientos del trabajo, al tener en cuenta que entre las previsiones económicas del Gobierno figura el mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios y las pensiones. Así, la escala de retenciones aplicable a 2008 será del 28% para los salarios de hasta 17.707,2 euros, del 37% para los salarios de hasta 33.007,2 euros y del 43% de los que alcancen los 53.401,2 euros. Para las rentas más bajas, las derivadas de los rendimientos del trabajo y de las pensiones, el Gobierno eleva el importe a partir del cual deben practicarse retenciones según la situación del contribuyente. De esta forma, los contribuyentes solteros, viudos, divorciados o separados legalmente tendrán que declarar el Impuesto si tienen un hijo y superan los 12.996 euros de renta (en 2007 la tarifa era 12.775 euros) y si tienen dos hijos o más y superan los 14.767 euros (14.525 en 2007). Además, para los contribuyentes con un cónyuge sin rentas superiores a 1.500 euros anuales los límites excluyentes de las retenciones se amplían hasta los 12.533 euros desde los 12.340 euros de 2007 si no tienen hijos; hasta los 13.985 desde los 13.765 euros, si tienen un hijo y hasta los 16.102 euros, desde 15.860 si tienen dos o más hijos. Finalmente, para otras situaciones, el límite excluyente del IRPF se fija en 9.843 euros si no hay hijos de por medio (9.560 en 2007), 10.569 euros con un hijo (10.365 en 2007) y 11.376 euros con dos o más hijos (11.155 euros el año pasado). Por otro lado, el Real Decreto eleva el importe del salario medio anual del conjunto de los declarantes del IRPF y se fija en 22.100 euros para el 2008, frente a los 21.300 euros del ejercicio precedente. Según el Ministerio de Economía, este salario medio anual se utiliza para determinar la cuantía máxima sobre la que se aplica la reducción del 40% de los rendimientos del trabajo que deriven de la compra de acciones o participaciones por parte de los trabajadores. Para Economía, este Real Decreto se adapta a los cambios introducidos por la nueva Ley del IRPF, pero es una mera adaptación reglamentaria porque esta situación ya estaba contemplada desde el 1 de enero del 2007 a nivel legal y no supone ningún cambio normativo.