El consorcio estadounidense General Motors empezará a pagar a partir de mañana las deudas que su filial sueca Saab Automobile, declarada insolvente el pasado día 20, tiene contraídas con sus proveedores, informó hoy el diario económico "Dagens Industri". El director de compras de General Motors, Bo Andersson, declara en el rotativo sueco que la firma estadounidense ha destinado una partida de 1.300 millones de coronas suecas (114 millones de euros) para hacer frente a las deudas con 1.100 proveedores, lo que permitirá que continúe la producción en la fábrica de Saab en Trolhättan (Suecia). Los cinco principales proveedores del fabricante sueco son Lear, IAC, Aisin Warner, Arcelor Mittal y Thyssen Krupp.