Galp Energia va a invertir 1.600 millones en sus refinerías para aumentar su producción de combustibles de mayor valor. El plan de inversión contempla la construcción de una planta de hidrocraqueo de 45.000 barriles diarios y otra de viscorreducción, que se utilizan en la obtención de productos destilados medios como el gasóleo, el combustible para calefacción y el de aviones. La empresa desea aumentar su producción de destilados medios en 2 millones de toneladas métricas al año y reducir la producción de productos más pesados y de peor calidad, como el fuelóleo.