Fitch ha otorgado una calificación a largo plazo de “A-” a Bankia con perspectiva estable.

La agencia de calificación Fitch ha otorgado una calificación a largo plazo de “A-” a Bankia con perspectiva estable, tras valorar su presencia en el mercado español, donde tiene una cuota de mercado del 12% de los depósitos.

La calificación significa que la entidad tiene una “alta calidad crediticia y una fuerte capacidad de pago de sus compromisos financieros”.

Fitch otorga a Bankia una calificación que coincide con la realizada por Standard & Poor’s en marzo pasado, y que se sitúa dos escalones por encima de la efectuada recientemente por Moody´s. Fitch también coincide con S&P en asignar a Bankia una perspectiva estable.

Para su calificación, Fitch asume el éxito de la salida a bolsa de Bankia, que le permitiría captar entre inversores privados el capital necesario para superar los mínimos de capital establecidos por la regulación del Banco de España. Tras la OPS, “el core capital de Bankia se situará en niveles cercanos al 10%”, según la agencia de calificación.

Bankia considera que la calificación “A-” es una buena nota de partida para la entidad y espera que, a medida que se vayan haciendo efectivos los beneficios derivados de la integración, las sinergias y el incremento de negocio previsto, sus calificaciones crediticias mejorarán. Esta calificación crediticia, junto con el refuerzo de capital que supondrá la próxima salida a bolsa, permitirá a Bankia mejorar los costes de financiación en los mercados de capitales.