La fiscalía de Bonn, que hoy ordenó el registro en esa ciudad de la sede central de Deutsche Telekom, investiga a antiguos altos cargos del grupo por su implicación en un escándalo de espionaje contra periodistas y directivos de la mayor empresa alemana de telefonía. Un portavoz de dicha fiscalía se limitó hoy a anunciar que la investigación abierta no está dirigida contra miembros activos del consejo de administración de Deutsche Telekom o su presidente, René Obermann, quien denunció el caso hace varias semanas ante la justicia. Añadió que no se informará ni de cuántos se trata ni de cuáles son sus identidades, ya que la investigación se encuentra abierta y cualquier filtración podría entorpecerla. El rotativo Westdeutsche Allgemeine Zeitung (WAZ) asegura, sin embargo, en su edición digital que el principal sospechoso del escándalo es el antiguo jefe de seguridad del consorcio Harald Steininger, recientemente despedido por Obermann, al igual que una parte de su equipo.