El grupo constructor y de servicios FCC dará a conocer este miércoles, mediante su vicepresidente y consejero delegado, Baldomero Falcones, las líneas maestras que seguirá la compañía en los próximos dos años. Aunque no ha trascendido el contenido del nuevo Plan Estratégico 2008-2010, es previsible que desgrane la apuesta de la compañía por el negocio energético y por el crecimiento a través del área internacional. Baldomero Falcones ya anunció en febrero que el grupo consideraba "una oportunidad" la entrada en el sector de la energía, y que para ello apostaba por crear una unidad específica dedicada a la búsqueda de oportunidades en este ámbito.
No obstante, precisó que su desembarco en el mundo de la energía no sería necesariamente a través de la compra de participaciones en empresas del sector. Los negocios a abordar por FCC contarán con el respaldo de un préstamo sindicado por valor de 1.225 millones de euros suscrito hace una semana con once entidades bancarias, con el objetivo de cubrir las "necesidades corporativas" de la compañía y "mantener un volumen significativo de fondos disponibles para el desarrollo futuro". Las previsiones de la compañía pasan también por crecer de forma orgánica gracias a las empresas internacionales adquiridas en años anteriores (Waste Recycling Group, Alpine, SAVAK o Flightcare), de forma que aumente el peso del área internacional en las cuentas del grupo, hasta que aporte la mitad de la cifra de negocio. A pesar de ello, Falcones ya aseguró que el grupo cuenta con un ratio de endeudamiento del 52%, que les da capacidad financiera para analizar posibles compras. Inversiones El anterior plan estratégico del grupo (2005-2008) calculaba una inversión de 5.000 millones de euros, de los que 1.700 millones irían a parar a España; 2.000 millones al Reino Unido, donde adquirió Waste Recycling Group, y 1.150 millones a Europa del Este, que destinó a las compras de Alpine, ASA y SAVAK. Las previsiones de facturación (10.000-12.000 millones de euros) fueron superadas ya en 2007, cuando ingresó 13.880,6 millones, de los que 4.995,6 millones fueron aportados por el negocio internacional, sobre todo de los Países del Este. Las ventas internacionales del grupo supusieron el 40% de la cifra de negocio total, por encima del pronóstico del 30-35% que planteaba el anterior plan estratégico.