Tras obtener plusvalías de más de 200 millones de euros en la reciente colocación en bolsa de su participada Realia, el grupo FCC confía en cerrar el año con un crecimiento del 38 por ciento en su beneficio atribuible. La ambiciosa política de adquisiciones emprendida el año pasado llevará al grupo controlado por Esther Koplowitz a elevar su facturación en un 40 por ciento hasta 13.730 millones de euros, con un resultado bruto de explotación (EBITDA) de 1.964 millones de euros, un 42 por ciento más que el año anterior.
Así lo explicó en una rueda de prensa previa a la junta de accionistas el consejero delegado, Rafael Montes, quien sugirió que estas cotas se superarán al afirmar que "nuestras previsiones son siempre conservadoras y solemos superarlas fácilmente". Tras invertir 5.000 millones de euros en expandir su presencia geográfica y profundizar en la diversificación - en cemento en España y servicios en Reino Unido y Austria - FCC da por cerrado el Plan Estratégico que se fijó a principios de 2008 con un año de antelación, y espera presentar en el primer trimestre del año próximo un nuevo proyecto multianual que incluirá también la combinación del crecimiento orgánico con las adquisiciones. En contra de la tendencia marcada por otras competidoras del sector, FCC asegura que en sus previsiones no entra por ahora la diversificación hacia el sector eléctrico. "No lo tenemos en nuestra agenda", dijo el directivo. Realia,Globalvía y la Bolsa Montes se mostró satisfecho con la reciente colocación en bolsa de Realia, la filial inmobiliaria que comparte con Caja Madrid, a pesar de que hubo que bajar sustancialmente el precio para poder colocarla en el mercado. "El precio ha sido una consecuencia del momento del mercado y estoy convencido de que el valor va a tener una subida muy importante en bolsa", dijo Montes, para añadir que la colocación de Realia - que seguirá consolidando íntegramente en sus cuentas -, ha generado una caja para el grupo de 300 millones de euros. El ejecutivo dijo que las previsiones de Realia para el ejercicio actual son alcanzar unas ventas de 900 millones de euros y un Ebitda de 400 millones. Montes también reconoció la pobre evolución de la matriz en bolsa, con un descenso en torno al 12 por ciento en el año. "No hay motivo (...) tengo la seguridad de que el grupo remontará en bolsa y que su valor superará los 11.000 millones de euros". Pero, pese a la incomprensión del mercado bursátil, afirmó que el destino natural de Globalvía, la filial de concesiones que también comparte con la caja de ahorros madrileña, es la bolsa. "Globalvía tiene que ganar antes masa crítica y eso puede ser en un plazo de cuatro o cinco años, aunque dependerá del desarrollo de las oportunidades que tengamos", dijo. Montes dijo que el grupo va a ser muy agresivo y presentarse a numerosos concursos de concesión y añadió que "pronto vamos a tener una agradable sorpresa". Fuentes próximas a la empresa dijeron que la filial concesional estaba a punto de adjudicarse una autopista en México por 400 millones de euros.