Muchos acontecimientos han tenido lugar en esta última semana pero, a fin de cuentas, poco ha cambiado.
Obama ha sido reelegido presidente de los Estados Unidos, Grecia ha vuelto a aprobar otro paquete de reformas tras una votación ajustada, a pesar de seguir al borde de la quiebra. Y tanto el Banco Central Europeo como el Banco de Inglaterra han decidido mantener los tipos de interés en su nivel actual.

Y el oro, tras cuatro semanas de caídas consecutivas, escaló durante casi todos los días de esta semana. La subida más pronunciada se produjo el martes cuando los votantes estadounidenses se dirigían a las urnas. En la comunidad de traders se rumorea que esta subida se produjo por la compra de oro del Soros Fund, pero no hay datos confirmados.

Con el paso de los días, el mercado del oro parece ver la reelección de Obama como un hecho positivo. La lógica lleva a pensar que, al contrario que Romney, es menos probable que Obama quiera nombrar un nuevo presidente para la Fed que implemente menos políticas acomodativas, algo que sería negativo para el oro.

La incertidumbre sobre el "abismo fiscal" de subida de impuestos y recorte de gasto público también ha jugado un papel importante y tanto el oro como el dólar, los valores refugio por excelencia, han tenido un buen desempeño durante la semana.

El Fix de la tarde del viernes para el oro ha sido de 1738,25 $ la onza, reflejando una revalorización semanal del 3,2%.
 



El Fix de la tarde del viernes para la plata ha sido de 32,16 $ la onza. Se trata de una ganancia semanal del 0,7%, porque el Fix se estableció antes de la publicación de los datos de empleo no agrícola de la semana pasada y, por tanto, antes de que se produjera la caída durante la tarde del pasado viernes.

La semana que viene se publicarán las actas de la última reunión del Federal Open Market Committee (FOMC) así como datos de crecimiento económico de los principales países de la Eurozona.