Desde Aque el selectivo europeo registrase máximos anuales a primeros de mayo la evolución respecto al S&P500 ha sido bastante dispar.

El EUROSTOXX50 ha caído desde los máximos de mayo un 8%, mientras que el S&P500 ha subido casi un 4%. El aducido riesgo geopolítico tras los episodios con Corea no han mermado su estructura alcista lo más mínimo. A corto plazo la superación de los 3470 puntos en el índice europeo favorece una recuperación. Por el contrario, el S&P500 muy cercano a los máximos de agosto presenta soporte en 2430 puntos.

El IBEX35, al igual que el EUROSTOXX50, desarrolla desde los máximos anuales registrados en mayo un canal bajista, cuya parte superior se sitúa en 10580 puntos:

La pérdida de la tendencia alcista desde los mínimos de junio 2016 (Brexit) hace necesario, en principio, que el nacimiento de un rebote técnico sea tratado como opción especulativa, máxime teniendo en cuenta la importante franja de resistencia que presentan entre los máximos de mayo y los máximos de 2015:

Escenario IBEX35:

Aunque la pata alcista hasta los máximos de mayo 2017 ha sido más fuerte que la expuesta en mayo del año pasado, en el medio/largo plazo mantendríamos el boceto planteado entonces, que se diferenciaba en tres fases:

FASE 1: caídas hacia mínimos de febrero 2016 (mínimos junio 2016: Brexit)

FASE 2: importante rebote desde los niveles de mínimos de febrero (rebote Brexit - ¿zona máximos mayo 2017?)

FASE 3: réplica bajista importante hacia niveles de mínimos Brexit o inferiores. (¿2017-2018?)

Nos mantenemos fieles a la tesis de los últimos meses: tras alcanzar el IBEX35 niveles de 11.200 puntos se trata de ver dónde es más probable se dirija en el medio plazo ¿hacia los 13.000 u 8.000 puntos?

El estado excepcional que presentan los indicadores lentos de importantes valores ha venido trayendo, hasta ahora siempre, periodos menos rentables en el medio plazo, sugiriendo así el comienzo de un periodo más conflictivo. Lo anterior nos invita a pensar en la segunda opción planteada, que cuadraría con el escenario que planteamos en mayo 2016 (gráfico superior izquierdo).

En resumen, recomendamos infraponderar renta variable en el medio plazo, aprovechando los rebotes que las correcciones vayan produciendo para reducir exposición.