El sector financiero está protagonizando estas últimas semanas sus horas más bajas y lo que hace algunos días se creía salvable, hoy, con el default heleno a las puertas de producirse, parece casi una derrota. Con Alemania hablando de ‘bancarrota estructurada’, la banca francesa al borde del abismo gracias a Moody´s y las entidades estadounidenses pertrechadas por la última estimación de Citi, ¿veremos al Ibex 35 desplomarse hasta los 7.200 puntos antes de que acabe la semana?

A media sesión las cifras cantan. El Ibex 35 vuelve a colocarse en mínimos que recuerdan al año 2009 con un recorte en el entorno del 35 y habiendo ya perdido –casi desde los primeros compases de negociación- los 7.600 puntos. Según los expertos de Renta 4, la estrategia a seguir pasa por establecer ‘una zona de stop loss hasta 7400 puntos. Asumiríamos la pérdida en caso de tocar o perder este nivel, ya que el índice se vería favorecido a volver a los mínimos de marzo de 2009 en 6700 puntos, lo que supondría la facilidad de caer un 10% adicional.’ Esto considerando que el peor de los escenarios posibles no llegara a producirse.

Desgranando al Ibex 35, las mayores caídas se van de nuevo para el socio de Repsol YPF, Sacyr Vallehermoso con un recorte del 5,59%. Mientras, la petrolera cede otro 3,38% y coloca sus títulos en los 18,55 euros. Gamesa y la constructora OHL cierran el trío perdedor con recortes superiores al 5%.

Santander y BBVA, los dos grandes protagonistas de las últimas jornadas, arrastran una jornada más al selectivo con pérdidas similares de entre un 4% y 4,2%. La entidad presidida por Emilio Botín se coloca en los 5,30 euros, mientras que BBVA se mantiene en los 5,20 euros por acción.

Respecto al resto de la banca ya más nacional, Bankinter recorta un 3,8%, el Popular un 3,29%, la antigua Criteria, otro 2,7%, mientras el Banco Sabadell se deja un 3,5%.


Banca europea: la francesa, por los suelos; la germana, atemorizada
Pero si la Bolsa de Madrid sufre abultados recortes, el resto de plazas europeas no son menos en esto del desplome sin frenos gracias a la bancarrota griega.

En Alemania, el Dax se deja un 2,61%, aún en la barrera de los 5.000 puntos, después de que el partido hermanado con la CDU de Angela Merkel, la gubernamental Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, se ha mostrado partidaria de expulsar a Grecia del euro. La canciller se queda sola en la defensa de Atenas puesto que su propio ministro de Finanzas ya habla en una entrevista de una ‘bancarrota estructurada’.

Pero es quizás Francia el mercado más importante a media sesión por la tensión que llevan a sus espaldas las entidades francesas. Société Générale, BNP Paribas y Crédit Agricole llevan dos jornadas consecutivas firmando catastróficas caídas dentro del Cac 40. BNP Paribas se desmarca a esta hora con un recorte superior al 13%, mientras que las otras dos financieras suman un desplome del 10% cada una con la sombra de Moody´s planeando sobre su calificación. Esta semana podría producirse la anunciada rebaja de rating de los tres bancos galos puesto que se cumple el plazo de tres meses desde que la agencia diera a conocer sus intenciones. Así, el índice galo se encuentra en su nivel más bajo de los últimos dos años, abajo un 4,04%, en los 2.855 puntos.

Por su parte, el Eurostoxx 50 perdió a primera hora de la mañana la barrera de los 2.000 enteros y se mantiene ligeramente por debajo con una caída del 3,66%.

Y ojo a la apertura que va a protagonizar el sector financiero en Wall Street donde Citi ha rebajado hasta un 45% la previsión de crecimiento para las entidades estadounidenses. Citi estima un beneficio por acción para Morgan Stanley de 25 centavos frente a los 36 anteriores.

A su vez, Goldman Sachs podría anunciar un BPA de 10 centavos, frente a los 2,70 dólares previstos anteriormente. JPMorgan Chase se mantendría como el banco más rentable, con 1,17 dólares, aunque menos frente a los 1,26 de la anterior estimación.

La prima de riesgo española ha vuelto a los niveles críticos de hace unas semanas y vuelve a escalar por encima de los 350 puntos básicos.La griega, roza con la punta de los dedos los 2.000 pb. Y mientras el par euro/dólar, fiel reflejo de la debilidad de la eurozona, sigue perdiendo posiciones hasta el 1,36.