Una de las principales confusiones del trader poco experimentado pasa por creer que el buen operador es aquel cuyos pronósticos logran un elevado % de éxito en sus trades. La búsqueda del sistema perfecto aleja a los traders de la observación de lo realmente importante; el precio.

Sin embargo, en el campo del trading profesional no existe la búsqueda del santo grial, más bien existe la firme creencia sobre las pérdidas como algo natural y lo verdaderamente importante es la consistencia. El plan de trading es sin lugar a dudas la pieza más importante para obtener el control mental y debe llevar necesariamente un guión de todas y cada una de las etapas a seguir en el proceso operativo.

Siempre remarco a nuestros alumnos que los patrones son necesarios, pero que sin un plan operativo sirven de poco. Los patrones nos ayudan a tomar decisiones en el mercado y siempre busco un argumento macroeconómico que me sirva para justificar una decisión que me ayude a ser determinante y consistente en ella.



En los últimos meses he podido comprobar una notable mejora en el €. Parece que está marcando un suelo relevante de largo plazo en algunos pares de divisas y en otros incluso, vemos ya un cambio de tendencia importante. Uno de los pares de divisas que más me gusta es el EUR/AUD. Esta semana asistimos a una ruptura con vela de cuerpo grande en un patrón natural de cambio de tendencia de largo plazo conocido como hombro-cabeza-hombros invertido.


En el análisis de la operación he buscado una estrategia de swing trading en fuga o en soporte con un stop volatilidad de 25 pips. Ajustando el lote en función del riesgo asumido que en mi caso ha sido de un 0.35% de mi capital para trading.

A lo largo de la última semana he ido alternando diferentes ideas de entrada y la perseverancia me ha hecho proceder con un total de 6 trades. Los tres primeros han terminado con un saldo negativo de 50 pips, que se corresponden a la ejecución de dos stop loss y un stop break even. Sin embargo la constancia tiene su recompensa. Una vez detectado el suelo en gráfico de 60 minutos y marcada una clara divergencia en RSI, interpreto que el momento bajista pierde fuerza y tomo una posición alcista en la base del rango lateral 1.2590 con un stop loss en 1.2565.

El mercado acelera su movimiento direccional rompiendo la línea de tendencia bajista con un pull back en forma de envolvente. En ese momento tomo la determinación de subir mi stop break even del primer lote y abro una segunda operación en 1.2646, un pip por encima de la primera vela que forma la envolvente alcista con un stop loss en 1.2621. El mercado me confirma la ruptura y tengo dos lotes con un riesgo del 0.35%. Éste presta un nuevo apoyo en la línea de tendencia alcista y compro en esta ocasión en apoyo a la línea de aceleración alcista en 1.2644, curiosamente un poco más barato que el anterior trade.

Con esta estrategia he ido apalancando mis ganancias controlando el riesgo en todo momento. La tendencia está marcada y mi riesgo controlado. Decido poner el stop en el SAR de las tres posiciones, que en el momento de entrar queda en el nivel de 1.2634 unos 73 pips por encima del precio medio de compra, por lo que me aseguro 22 pips de beneficio al tener la posición apalancada en tres veces.

He cumplido mi propósito de apalancar en tres lotes mi posición con un riesgo de partida del 0.35% de mi capital total para trading. Ahora que he gestionado la pérdida, le corresponde al mercado darme la ganancia y mi trabajo consiste en dejar que el SAR me saque del mercado. El par EUR/AUD, acelera su tendencia y con ella el SAR que me deja con un take profit momentáneo de (0,0117 pips * 3 lotes = 0.0352 - 0.050 pips de pérdida) 300 pips, lo que significa un swing con un ratio riesgo/recompensa de 12.

Lo más importante de la operación como podemos comprobar, no radica tanto en el patrón, más bien en la convicción de lo que busco y en ser perseverante a la hora de intentar construir la tendencia, puesto que la operación me da un ratio del 50% de aciertos pero gracias al money management y a mi plan diario de trading, puedo eliminar los rasgos emocionales de mi operativa y dejar que el mercado haga su trabajo, mientras yo he terminado el mío; no es otro que cortar las pérdidas.

Como trader ilimito mis ganancias, no con la revalorización de los precios sino con lo que depende de mi propia conducta de actuación; la gestión monetaria. Gracias a controlar el riesgo puedo ser más exigente con el apalancamiento lo que me permite asumir un mayor número de pérdidas limitadas, con un ratio riesgo/recompensa muy meritorio; 12/1 en este trade. Es por ello que tengo la certeza de que el único santo grial del trader radica en saber perder previo paso de ganar.