La deuda estadounidense ha superado los 16.250 billones de dólares en la jornada de ayer, una cota que no alienta una expectativa de mejora para la principal economía del mundo. Si a ello sumamos un calendario de resultados empresariales excesivamente débil, hace temblar a cualquiera que tenga la vista o el dinero puesto en Wall Street. Los expertos tienen claro que sectores como el de cuidados de salud o el enérgetico saldrán beneficiados de la reelección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, pero los retos por delante están claros: deuda, 'fiscal cliff' y Ben Bernanke, por la labor de marcharse, abren los interrogantes. ¿Salvará la banca las carteras? 

El 1 de enero de 2013 es el margen que concederán los mercados al Congreso estadounidense para adoptar una solución respecto al conocido como 'precipicio fiscal'. El pasado 5 de septiembre, en plena precampaña -interminable- electoral, la deuda de Estados Unidos superaba el nivel de 16.000 billones de dólares, lo que supone un déficit del 110% del PIB de un país que aspira a ser aquel que 'tire' de la economía mundial encharcada en una crisis de deuda sin precedentes. “Mermará el gasto público en más de 600.000 millones de dólares”, afirma José María Luna, director de Análisis de PROFIM EAFI. “El tiempo apremia, por lo que quizás demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo de mínimos –aumento de impuestos y reducción de algunos gastos- para salvar los muebles. No obstante, EEUU tiene que equilibrar sus cuentas, no puede seguir aumentando su deuda sobre el PIB.”

En todo caso, la Historia recuerda que el año electoral debe ser tiempos de ganancias para la renta variable y parece que podría ser así. Obama ha cumplido lo esperado, según Antonio Zamora, director de Estrategia y Análisis de Interdín, que asegura que los inversores ya contemplaban que “la ámara de representantes estuviera en manos de los republicanos y que el senado fuera demócrata, y así ha sido. La sorpresa ha llegado de que la victoria de Obama ha sido con un margen superior al esperado, no sólo ha ganado por los votos de cada estado sino que en la suma total de votos ha estado por delante y eso se valora positivamente”. Y aquí precisamente surge el problema para Obama, la división del poder legislativo. Dos cámaras, una afín y la otra, ¿contraria? Los republicanos, muy duros durante la campaña electoral -incluso, contrarios a cualquier tipo de acuerdos con los demócratas- parecen haber replegado alas.“Es tan obvio el problema que no buscar una solución sería absurdo. Se llegará a un acuerdo entre demócratas y republicanos porque, de lo contrario, Estados Unidos entrará en recesión”, comenta Rafael Ojeda, director de Análisis de Miramar Capital EAFI.

En caso de no resolución, Ojeda pronostica una “mayor volatilidad en el mercado y el parón en las industrias”, algo no muy beneficioso para un país que aspira a ser el mayor productor del mundo de petróleo en el año 2030 y reducir así su dependencia del exterior.

En el último año, Exxon Mobil, uno de los gigantes del crudo estadounidense, ha experimentado una revalorización del 10% y es ahora momento de vender, según Renta 4, si nuestro objetivo es a corto/medio plazo dado que para “operativas alcistas mantendríamos posiciones”, afirman sus expertos. El título experimentará “réplicas bajistas ante futuros rebotes, con lo que aprovecharíamos subidas hacia 92/95 dóalres para vender”.

Gráfico EXXON MOBIL (FUENTE: RENTA 4)


“A nivel de la renta variable, hay sectores que también salen beneficiados de la reelección de Obama, como el de infraestructuras, farmacéuticas, aseguradoras, energías renovables”, afirma Luna. Y es que el consenso de analistas apuesta por un 'buen año' para la bolsa neoyorquina por aquello del período electoral. “En la medida en que el ajuste fiscal sea moderado –a ser posible en combinación con medidas de ajuste para los próximos años – podríamos apostar por un año favorable para la renta variable”, asegura Zamora, a lo que suma la inyección de papel en cantidades ingentes de la Reserva Federal redireccionado al sector inmobiliaro. Este segmento es la base de la recuperación no sólo del ladrillo sino también de la banca. José María Luna apuesta, en este punto, por “fondos con posiciones en compañías del sector inmobiliario que lo están haciendo bien”. A más corto plazo, “el mercado podría seguir encontrando soporte en os últimos datos del sector inmobiliario, que está dando señales de vida”, asegura Celine Giffard, responsable de fondos de Selfbank. Una región a la que recomienda tener exposición a través del “Threadneedle American Extended Alpha USD, que busca invertir en valores americanos que capturen tendencias estructurales a nivel global, o que estén operando en industrias con elevadas barreras de entrada o con una ventaja a nivel de producto”.

Bank of America es el espejo en el que se mira el optimismo americano en los últimos tiempos. En lo que va de año sus títulos se han revalorizado más del 58%, muy por encima de los otros cuatro gigantes del Dow Jones como son Cisco Systems, que cotiza sobre plano de enero a la actualidad, Microsoft que se mantiene en sintonía con el propio índice con una subida del 5%; General Electric, algo mejor que sus homólogos pues su recuperación es cercana al 18% e Intel, la oveja negra del selectivo de industriales que no levanta cabeza y pierde más del 15% desde que arrancara 2012.

GRÁFICO BANK OF AMERICA, CISCO SS, MICROSOFT, INTEL, GE, DOW JONES (FUENTE: YAHOO FINANCE)


En este sentido, no es de extrañar que los analistas de Renta 4 apuesten por 'comprar' Bank of America a medio plazo después de haber roto “la media móvil que guiaba los topes desde 2007” que no descartan “presión alcista adicional” de cara precisamente al medio plazo. A corto plazo, no obstante, cuidado con la resistenca de 10,1 dólares que podría llevar al valor a buscar el soporte que tiene en 9 dólares, aseguran.

“De cara a final de año, los sectores que se van a beneficiar de la reelección de Obama son el sanitario, las energías renovables y las compañías cíclicas que han estado castigadas, como Apple, que podría volver a subir, no por fundamentales si no por pull back a la media, valores refugio y que den un buen dividendo”, apunta Rafael Ojeda. Y es que valores como Apple dónde han quedado. Abbot es otro de los grandes que ha visto como un frenazo inesperado le ha sacado de las carteras de los alcistas con un recorte del 2,6% en el último trimestre.

El gigante de la manzana lo ha intentado, incluso con los dientes, pero el Nasdaq no tira. En lo que va de año, Apple se ha revalorizado un 31% frente al 11% del selectivo tecnológico que mejora, sí, pero con moderación. Eduardo Vicho, director de Análisis de M&M Capital Markets, asegura que “la subida que llevaba era prácticamente vertical. Los múltiplos a los que se invierte ahora están descontando unos resultados, no buenos, sino mejores. Es lógica la corrección en el sector tecnológico”. Desde Renta 4 afirman que “la directriz alcista pasa por el nivel de 624 dólares” con lo que podría ser compra para el corto plazo con “stop loss en 620 dólares” teniendo en cuenta que el reflote de la renta variable estadounidense debe producirse porque es muy feo llevar la contraria a las tradiciones.