Los Estados van a seguir acumulando déficits. O sea, seguirán buscando dinero en los mercados. Los bancos podrían verse obligados a obtener otros 221.000 millones de dólares (otros hablan de 240.000 millones de euros) para cumplir las propuestas de reforma regulatoria, lo que podría provocar que su rentabilidad sobre recursos propios se viera reducida en más de la mitad y los productos bancarios se encarecieran de forma general (Santander ya ha abierto el melón, con una supercuenta al 4%).
Las empresas necesitan más recursos para crecer, incluso para pagar la nómina en muchos casos. Las Comunidades Autónomas, no sólo retrasan pagos a sus proveedores en muchos casos, sino que siguen demandando más y más dinero. Esa es la pregunta ¿Habrá dinero para todo y para todos? La respuesta es NO. Y lo que es peor, el dinero comenzará a ser un bien escaso y muy solicitado. Estamos en un procesos de fagocitisis”, dice un analista de Bolsa. “La guerra, aunque parezca lo contrario, sólo ha hecho que comenzar. El dinero es un bien escaso y lo será más en el futuro, por mucho que constantemente estemos escuchando que hay liquidez a raudales en el mundo. Eso es una patraña”, añade.

(La fagocitosis es el proceso mediante el cual una célula especializada - macrófago - se une a un microorganismo. La unión se realiza mediante la emisión de pseudópodos por parte del macrófago, englobando al microorganismo. Dando lugar al fagosoma. En la posterior destrucción del microorganismo intervienen los lisosomas. Esta destrucción puede llevarse a cabo: a) Por mecanismos dependientes de oxígeno. Al activarse rutas metabólicas que consumen oxigeno. la activación de esta ruta produce la liberación de radicales que son tóxicos para los microorganismos. b) Mecanismos independientes del oxigeno. Mediante la liberación de enzimas tipo hidrolítico que destruirán los microorganismos. Osea, todo necesita un control para no ser engullidos...sin salvación)

Respecto al sector bancario, primero fue un informe de JP Morgan Chase, que revela que los bancos podrían verse obligados a obtener otros 221.000 millones de dólares para cumplir las propuestas de reforma regulatoria. El Santander será el banco con menor impacto, ya que requeriría “sólo” 1.615 millones de dólares de capital adicional, frente a los más de 35.000 millones que podría necesitar Royal Bank of Scotland. Los analistas creen que la modificación de la normativa que regula el capital que tienen que tener los bancos para hacer frente a los riesgos no afectaría sólo a los accionistas, sino que podría suponer también un aumento del 33% del coste de todos los productos bancarios, ya que las entidades intentarán compensar la pérdida de rentabilidad.

Los bancos británicos -principalmente Royal Bank of Scotland Group PLC (RBS) y Lloyds Banking Group PLC (LYG)- serían los más afectados por las actuales propuestas, según JP Morgan, y necesitarían hasta 91.000 millones de dólares en capital adicional. Los segundos más afectados serían los de Europa continental, que necesitarían 86.000 millones de dólares, y por último, los bancos estadounidenses, con una necesidad de capital adicional de unos 44.000 millones de dólares.

Los analistas de JP Morgan estiman que los efectos se dejarían sentir en todo el sector, incluida la banca minorista, dado que no se limitarían a la banca de inversión. Además calculan que algunos de los costes de la nueva regulación se podrían compensar reduciendo las bonificaciones a los empleados pero que incluso esa medida sólo tendría un impacto limitado y los precios de los productos bancarios aún tendrían que subir en torno a un 26% para que la rentabilidad sobre recursos propios (ROE, en sus siglas en inglés( se mantuviera en los niveles actuales.

Para lograr un ROE del 15%, al que aspiran muchos bancos, las entidades británicas y los bancos de inversión europeos tendrían que incrementar los precios de sus productos un 80%.

JP Morgan considera que la aplicación de todas las propuestas regulatorias restaría 110.000 millones de dólares brutos a los beneficios y que el ROE de los bancos en todo el mundo podría bajar a una media del 5,4% en 2011 frente al 13,3% actual.

En cuanto a los bancos considerados individualmente, JPMorgan calcula que RBS necesitaría unos 35.000 millones de capital adicional y Lloyds otros 23.000 millones.  HSBC Holdings PLC necesitaría 16.000 millones y Barclays, unos 14.500 millones, en tanto que el Santander y UBS serían dos de las entidades menos afectados.

Hay más. El lunes Citigroup dijo que hasta 24 bancos europeos necesitarán 240.000 millones de euros anuales durante los tres próximos años. El banco señala en un informe que estas emisiones de deuda bastarían para financiar tanto su negocio actual como el nuevo, a la vez que permitirían cumplir con las nuevas exigencias de capital. Estas emisiones reducirían un 10% el beneficio de las entidades.

La volatilidad en el mercado de bonos ha encarecido la financiación de los bancos, según Citigroup. A esto se suman los problemas de deuda soberana y los riesgos sobre los tipos de interés, que añaden más presión sobre los beneficios de los bancos.

Según los analistas de la entidad estadounidense, 24 bancos europeos, que acaparan entre el 65% y el 70% de los activos del sector bancario, emitieron 56.000 millones de euros de deuda el pasado mes de enero, sin embargo, las preocupaciones sobre la economía restringieron el apetito de los inversores por la deuda.

Respecto a los Estados


Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España, convertidos en los principales focos de incertidumbre en Europa por sus elevados déficits, afrontan vencimientos de deuda en los tres próximos años por valor de 2,85 billones de dólares, cerca de 2,1 billones de euros, según los datos de Reuters.

Las emisiones de deuda pública continúan a un ritmo, en el caso esta semana de España, frenético, engordando aún más la factura de los vencimientos para el corto y medio plazo.

Los datos recopilados por Reuters elevan esta factura a los 2,1 billones de euros, en el caso de los vencimientos durante los tres próximos años que afrontan Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España.

De esta cifra, 1,665 billones de dólares (1,22 billones de euros) corresponden a deuda soberana emitida por estos cinco países que vence en un plazo máximo de tres años.

En este encuadre, la bola de nieve de la deuda pública que se inició en 2008, principalmente tras la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers, cuando la crisis financiera comenzó a tener un impacto demoledor sobre la economía, continuará creciendo este año.

En sólo 36 días hábiles para salir a los mercados de capitales, los gobiernos europeos han emitido ya un importe récord de 306.000 millones de dólares (225.209 millones de euros), un 23,38% más que lo colocado en el arranque del año de 2009, según datos de Dealogic a 19 de febrero. Esto equivale a un montante de 6.255 millones de euros al día.

Los países que más han contribuido a elevar esta cifra son Francia, Alemania e Italia, por este orden, con operaciones por valor de 41.325, 37.184 y 33.014 millones de euros, respectivamente. España, sin embargo, ha colocado en lo que va de año 18.622 millones, un 18,86% menos escribe D. Badía en Expansión.

¿Y fuera de Europa? Veamos la situación económica de EEUU. El gobierno de este país estima que el déficit presupuestario ascienda a 1,6 billones de dólares, lo que supone el 11,5% del PIB. Pongámoslo todo en una misma frase. Déficit Grecia 12,7% (rumor de default), déficit España 11,4% (rumor de default), déficit EEUU (¿economía saneada?). El importante economista de EEUU Gary North afirma “después de todo EEUU no es España”...¿y por qué no debería serlo?

Hambruna en las empresas

Según datos de Dealogic, las empresas europeas (sin incluir las financieras) con ráting de bono basura han emitido 11.800 millones de dólares (8.403 millones de euros) en 2009, frente a los 822 millones que se colocaron el año pasado, que fue el menor importe en una década. La mayor parte de este volumen se concentra durante el segundo trimestre. De entre las operaciones, destaca la realizada por la firma italiana de telecomunicaciones Wind, que colocó el 1 de julio deuda por importe de 3.800 millones de dólares, la mayor operación desde octubre de 2006. Las telecos han emitido el 50,1% del total de bonos basura en 2009. Compañías de otros sectores, como las automovilísticas, y con calificaciones más bajas, pudieron captar fondos. Por ejemplo, la italiana Fiat, con un ráting de bono basura, consiguió colocar 1.180 millones de dólares el pasado 23 de julio...”

Fuente: www.lacartadelabolsa.com