España se convirtió en 2006 en el tercer país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) por volumen de inversión destinado al exterior, con 89.700 millones de dólares (66.943 millones de euros), gracias a operaciones como las compras de O2 por Telefónica y de BAA por Ferrovial, que permitieron multiplicar por más de dos la inversión exterior realizada en 2005, cuando se alcanzaron los 41.800 millones de dólares (31.195,5 millones de euros), según los datos reflejados en el último informe del organismo internacional sobre inversión extranjera.