Tiempos difíciles para la banca y en especial para la banca mediana en España. El Banco de España aprieta a las entidades reduciendo el plazo de provisión de cualquier crédito moroso y una mayor exigencia en las dotaciones y aprovisionamientos por insolvencia de inmuebles.
Resulta que la banca, en general, se ha convertido justo en lo que nunca se pretendía convertir : inmobiliarias sin rendimiento alguno. Lo que se intentará es reducir el inventario de pisos ( 50.000 MM de € en el total del sector) y para ello ya se han puesto manos a la obra, intentando dar hipotecas por el 100% del precio tasado, a sus clientes que quieran optar por la compra de algun inmueble en stock. Quien nos lo hubiera dicho hace tan solo cinco años….

El problema de los bancos medianos es que su balance está demasiado enladrillado, las dotaciones o provisiones por fallidos rondaba entre el 14 /16%, cuando en los “grandes” las provisiones por insolvencia superaban o superan el 30%.
Los datos de mora del Sabadell, por ejemplo, rondaba el 4,09% frente al 3,73% al cierre de 2009. Con la fusión amistosa del Banco Guipuzcoano, la 8ª entidad, se esperan ahorros de costes ya que no hay duplicidad de oficinas pero sin embargo la cartera crediticia del Sabadell no parece mejorar. Aun así, los bancos medianos domésticos mas expuestos en balance son aparte de Sabadell, Pastor y Popular. La nueva medida que impuso el BdE fue el incremento de las provisiones para aquellos activos adjudicados que llevaran más de dos años en balance. Hay que distinguir también el tipo de crédito inmobiliario, ya que los créditos al promotor son mas difíciles de provisionar que los créditos de primera residencia , o particulares.

Pero es difícil de sopesar. Hace relativamente poco tiempo, el Banco Pastor se consideraba como el menos o de los menos perjudicados por éstas nuevas medidas, ya que, de su cartera, casi dos tercios de los dudosos tienen garantía real.

Lo heterogéneo del resultado, es debido al número de entidades, diferentes y algunas muy arraigadas tanto a la región como al negocio familiar, ya que el nuevo tratamiento de los activos adjudicados representará que hay que subir las coberturas en un mínimo de un 7%.

Que los créditos morosos se provisionen al 100% en el plazo de un año no será efectivo
  si las medidas solo se circunscriben a un planteamiento del momento, porque la raíz del problema no se resuelve solamente con medidas contables.

El Banco Popular tiene un ratio de morosidad entorno al 4,8%, ha subido 2 puntos, supera a la media del sector y puede que siga creciendo
. Si su negocio bancario deja de crecer, los números no acompañan. Pero el Popular es un banco eficiente y después de la fusión de sus bancos regionales la entidad tiene in mente cierre de oficinas de manera que alivie la extensa red comercial en un 10%, lo han llevado a rajatabla y empieza a dar sus frutos, ya que en el primer semestre del año la entidad apenas gastó 28 euros por cada 100 que ingresaba. Si sigue así, lo conseguirá. Aunque me pregunto si las fusiones bancarias no aparecerán en el corto plazo y Popular sigue siendo un banco candidato a una gran fusión. Ya veremos.






Aunque un alivio para la banca mediana estaría en la bajada del precio de las viviendas, que en España sigue siendo la asignatura pendiente , este aspecto no parece muy flexible, la demanda es inexistente para el nivel de oferta y la rigidez de la misma hace que sea un problema recurrente. Si los precios medios bajaran un 30%, es cierto que las provisiones se verían afectadas, pero darían salida a unos inmuebles que no hacen sino dañar unos balances difíciles de sanear, todo eso en el caso de que no se siga destruyendo empleo y que la política monetaria siga siendo todo lo expansiva que la situación requiera.