George Soros ha decidido vender su oro, mientras que la plata ha registrado un nuevo colapso.
La Reserva Federal sigue siendo pesimista, la situación macroeconómica en Estados Unidos parece delicada; sin embargo, el oro todavía no ha retrocedido. ¿Deberían los inversores seguir con metales preciados?

Según la información del Wall Street Journal, el fondo de George Soros ha estado sacando con cuidado sus reservas del metal dorado y también está deshaciéndose de la plata.
 
El oro ha subido un 10% desde enero de 2011 según los datos de Yahoo, y ahora está asentado en los 1500 dólares, a pesar de que hoy ha caído con fuerza y ronda los 1475 billetes verdes. El lunes alcanzó su máximo histórico, pero entre el martes, miércoles y jueves ha descendido 100 dólares.
 
“Lo ocurrido el lunes fue probablemente un exceso” ha declarado Tom Kendall, analista de Credit Suisse a la CNBC. “Estamos de vuelta a los niveles de oro de la semana pasada”.
 
La Fed dijo ayer que la inflación estaba bajo control, lo que redujo la presión ante posibles subidas del oro. Los inversores suelen comprar el metal como medida contra la inflación. El dólar está también bajo una gran presión, debido al débil crecimiento de las nóminas en Estados Unidos y a la preocupación por los datos de empleo de abril.
 
La divisa está en mínimos de hace dos años y medio. El gobierno mexicano ha comprado lingotes de oro por valor de 4000 millones de dólares entre enero y marzo para reducir sus reservas de dólares.
 
Según Kendall, “el oro podría continuar agitado durante un par de semanas más”. Andrey Kryuchenkov, analista de VTB Capital, ha afirmado que “la debilidad del dólar y la postura pesimista de la Reserva Federal deben significar que la retirada del oro debe ser contenida”.
 
“Si bien ha habido una cierta relajación de la situación geopolítica, los datos macro han sido muy débil”, ha dicho. “Creo que todo esto apoya la tendencia alcista a largo plazo en el oro”.
 
En lo que respecta a la plata, en las últimas semanas ha estado jugando con los 50 dólares, antes de caer y rebotar. Este metal preciado se emplea también como cobertura contra la inflación, pero su aumento se ha visto respaldado por la demanda industrial y por los inversores en busca de beneficios.
 
“La plata sufrió un accidente que se esperaba que pasara” ha dicho Kryuchenkov. “La corrección era lógica, dado el rebosamiento de los precios del metal. El retroceso por debajo de los 40 dólares ha acabado con un mes de ganancias sólidas” ha añadido.